Podemos encontrar tazas y platos sueltos, algunos antiguos, preciosos, sábanas desparejadas con bordados o estampados maravillosos, cortinas o visillos de medidas extrañas, ropas antiguas con puntillas cosidas a mano,...
¡Y ahí es donde entra en funcionamiento mi parte chatarrera o trapera!
Guardo esas piezas esperando un uso posterior, un renacer que lance a la luz todas esas maravillas olvidadas por sus antiguos dueños.
Un ejemplo es este taburete, tenía un montón de manchas y la tela muy gastada (no me acordé de sacar la foto del antes), así que me fui a mi armario de los tesoros y busqué algo que me gustara para tapizar de nuevo.
Encontré un antiguo mantel que en una esquina tenía una mancha, pero el resto estaba bien. El color era perfecto: rosa con el fondo más claro (aunque en la foto parece crema).
Simplemente desatornillar la tabla superior, grapar la nueva tela y volver a atornillar.
¡Taburete nuevo!
Me encantan las telas con relieve, este tipo de estampados me parecen geniales, así que resultó perfecta.
Sólo tengo estas fotos, porque en cuanto lo llevé de vuelta a la tienda se vendió enseguida y no me dio tiempo a hacer fotos buenas.
¡Ya veis como un viejo retal puede convertirse en algo estupendo con un poco de cariño!
¿Vosotras recicláis telas?
Con esta entrada participo en el "Viernes handmade" de Little Kimono y en el Finde Frugal de Marcela Cavaglieri

















































